Cimarrones de Playa: un anclaje sonoro en la memoria afrodescendiente de Santa Marta y su desafío a la narrativa histórica hegemónica

El programa radial Cimarrones de Playa, una producción colaborativa entre Deutschlandfunk Kultur y La Oraloteca, emerge como una voz crucial en la controversia que rodea la conmemoración de los 500 años de la fundación de Santa Marta. La efeméride ha catalizado un debate reflexivo sobre la compleja verdad del pasado, lejos de ser un mero festejo acrítico de la hispanidad.

La controversia central radica en la imposición de una marca de los 500 años que no fue concertada con la población afro, negra, palenquera y raizal del distrito. La imagen alude al esclavista Rodrigo Galván de las Bastidas, relegando a las comunidades indígenas y afrodescendientes a un segundo plano. La Ley 2058 de 2020 exacerbó este borrado histórico al no incluir voces ni representantes de las comunidades negras en su Comisión Preparatoria.

Matilde Maestre, una mujer afro y defensora de derechos, subraya que negar la existencia y el aporte de las comunidades negras a la construcción de Santa Marta es una persistente omisión que contradice siglos de contribuciones económicas y sociales. En el corazón de esta resistencia se encuentra la historia de Eliana Milena Toncel Mozo, una afrosamaria cuya experiencia personal encarna la lucha contra la invisibilización y el racismo estructural.

Eliana percibía el cabello alisado como una carga y una manifestación de la dominación racializada en su propio cuerpo. Su decisión de raparse el cabello fue un profundo acto de liberación y una declaración política que desafía 500 años de silencio. La inmersión de Eliana en la historia negra reveló un legado familiar directamente vinculado a los Cimarrones de Playa.

La capacidad de su abuelo de adquirir propiedades en Playa Arrecife contrasta con el presunto despojo territorial y la presión y violencia que el Estado ejerció para forzar la venta de tierras a quienes tenían menos posibilidades de defenderse jurídicamente. Su padre vio morir en él una identidad campesina, viéndose obligado a una vida urbana en condiciones de desventaja social y educativa.

Eliana se transformó en un compromiso colectivo para develar el racismo, la historia negra y la memoria en Santa Marta. Inspirada por figuras como Carlos Rosero “Caliche” y Maritza Quiroz, asumió un liderazgo político y académico con una perspectiva de activismo ciudadano. Su enfoque se centra en reflexiones políticas más estructurales frente al racismo y la élite blanca de la ciudad.

A pesar de enfrentar barreras, Eliana se considera exiliada del closet moral, trascendiendo las expectativas conservadoras de la sociedad. Un hito significativo de su trayectoria es su elección como consejera superior de la Universidad del Magdalena, reemplazando a una persona de la élite y desafiando una historia colonial y racista.

Para Eliana, el conflicto de los 500 años sigue concentrándose en la élite blanca que impone la narrativa privilegiada de lo que somos y se niega a democratizar la ciudad y el territorio. El mar Caribe adquiere un simbolismo profundo y revelador, como un “parlante de la historia negra” y un depositario de conocimientos sociales y culturales.

Cimarrones de Playa no solo narra una historia, sino que activa un llamado a la conciencia, invitando a percibir otras realidades políticas en la ciudad y a trascender el privilegio de la clase y la blanquitud. Es un programa que resuena con la voz de quienes se niegan a ser olvidados y que buscan desenterrar el pasado cimarrón para construir un futuro más justo y democrático para Santa Marta.

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